Cuaderno de estilo
What to Prepare Before a First Consultation
Publicado el 14 de marzo · Lectura de 6 minutos
La primera consulta no empieza cuando nos sentamos a hablar. Empieza en casa, la tarde anterior, cuando abres el armario y decides qué enseñar y qué esconder. Casi todo el mundo esconde algo. Y casi siempre es justo la prenda que necesitamos mirar.
Antes de esa sesión conviene tener a mano tres cosas concretas: una foto de cuerpo entero con ropa habitual, una lista escrita de las situaciones donde te vistes con más frecuencia (clases, reuniones, visitas, actos familiares) y dos o tres prendas que uses mucho aunque no te convenzan del todo. Esas prendas suelen explicar más que cualquier cuestionario.
No hace falta ordenar el armario ni lavar y planchar todo. Al contrario: si llega tal como está un martes cualquiera, el diagnóstico es más honesto. Revisamos juntas qué se queda, qué se aparta y qué se sustituye, sin dramatizar y sin vaciar estanterías por vaciar.
También ayuda pensar en el tiempo real que dedicas a vestirte por la mañana. Si son cinco minutos, la propuesta tiene que caber en cinco minutos. Si tienes una rutina más pausada, podemos trabajar combinaciones con más capas y accesorios. La morfología y la paleta cromática se ajustan a esa rutina, no al revés.
Si vas a hacer la sesión online, prepara una luz natural de frente, un espejo de cuerpo entero y las prendas colgadas en un perchero o sobre la cama. Con eso se trabaja igual de bien que en persona para el análisis de color y la revisión de básicos.